Conversación íntima
Estamos
sujetos a la entropía ―esa forma inevitable de destrucción de los cuerpos, de
ese orden al que llamamos salud―, es verdad, pero, ¿por qué sufrir la agonía?
Eso es una falla en el diseño inteligente. Vos nunca creíste en Dios y ahora
hablás de diseño inteligente, ¿no te parece un poco irónico de tu parte? En
absoluto. No creo en Dios; no en eso que las religiones establecidas usan para
dominar a la gente al menos. Sin embargo la visión de Spinoza, por ejemplo, es
más coherente y a eso sí le llamo inteligencia. Estás tratando de desviar mi
pregunta con teorías, como siempre. Para nada, no es mi intención marear o
desviar el punto, la entropía es una ley natural y, por lo que los científicos
han descubierto, universal; a lo que voy es que si los cuerpos están
irremediablemente destinados al deterioro de su constitución, la agonía es una
falla en el programa. ¿Desde un punto de vista biológico o más bien espiritual?
Bueno, ese es terreno resbaladizo, pero entiendo lo que querés decir; digamos
que sí, desde un punto de vista de justicia tal vez. Ahora te entiendo mejor,
creés que es injusto que los seres sintientes sufran al morir, ¿cierto? Por
supuesto; está claro que la máquina cuerpo tiene que detenerse para que devenga
la muerte, lo que me parece sumamente cruel es que ese proceso inicie con la
falla de un órgano y que el resto del organismo siga como si nada. Me explico
mejor: si falla el hígado por ejemplo y no hay forma de arreglarlo todo el
organismo comenzará a colapsar, se irá envenenando de a poco hasta que el resto
del sistema colapse; mientras tanto, el cerebro, los pulmones, el corazón, todo
funciona igual, lo que solo prolonga el sufrimiento y la consciencia de este: una
crueldad tremenda. Está bien, comparto, es verdad lo que decís, pero a veces
los órganos vitales sí tienen arreglo; si nos lleváramos por tu planteo el
cuerpo podría colapsar por completo por algo que no es fatal y ahí también hay
inteligencia en el diseño. Es un buen punto el que señalás, pero a lo que me
refiero es cuando no hay esa posibilidad habría una mayor inteligencia, o si
quieres usar otra palabra para no pecar de soberbios sería eficiencia. Me llama
la atención tu repentina muestra de humildad culposa, tranquilo, no hay un Dios
que te juzgue, ¿recuerdas? Es que no quiero ofenderte con todo este
planteamiento, después de todo… Soy un sacerdote y vos un científico, ¿eso
querías decir? Sí, pero no como un descalificativo sino como una obvia
diferencia de visión. En este momento has sido tú quien ha colocado una barrera,
pero por favor, continúa con tu punto. Tenés razón, te pido disculpas. Decía
que si sabemos que no hay vuelta atrás con el deterioro ¿qué sentido tiene ser
consciente de ello; sufrirlo durante el tiempo que lleve la inevitable muerte;
acaso es una especie de prueba? Y perdona que me meta con esto último más en tu
terreno que en el mío, pero desde mi punto de vista, es algo innecesario, un
sufrimiento cruel para los seres sintientes, como una tortura. No voy a meterme
en ese terreno particular porque no me da el entendimiento de las intenciones
de Dios detrás de ese hecho, pero sí puedo decirte por las experiencias que he
tenido acompañando a enfermos terminales y sus familias, que se producen
grandes transformaciones espirituales en esos períodos; con esto no justifico
ni pienso que sólo a través del sufrimiento extremo se crece en espíritu, no
soy de esa línea de pensamiento, pero sí, en casos particulares, ha sido una
experiencia transformadora, para bien y para mal, lamentablemente; ¿es por lo
de tus gatos, esos dos que fallecieron hace poco, cierto? Bueno ellos fueron el
disparador de esto, sí; fue muy duro ver cómo mantenían la vitalidad por un
lado y cómo el cuerpo se deterioraba al punto de no responderle más; y luego de
eso fueron casi veinticuatro horas de sufrir para terminar. ¿Qué sentido tiene
todo ese tiempo si es irremediable? La respuesta fácil es que Dios obra de
maneras misteriosas pero sabias. ¿Cómo podés llamar a eso sabiduría? ¿Cómo vos
podés pensar que eso no es sabio; acaso tenés un entendimiento de los fenómenos
universales superior al del propio Creador; no te parece un poco soberbio de tu
parte? Necesito saber, y ¿cómo voy a saber si el Creador no responde? Ahí está
la fe, mi hermano. ¿Fe? Me resulta muy confuso y conveniente ese concepto de fe
para justificar lo que no tiene respuesta. No todo tiene que tener respuesta en
esta vida. Yo no creo en eso; si hacés las preguntas correctas e investigás lo
suficiente siempre encontrás. ¿Y cómo podés estar seguro de las cosas que no se
ven, que están más allá de los fenómenos, de la materia? Por el método
científico, claro. ¿Puedes comprobar la existencia de Dios a través de método
científico; puedes poner en un plato de Petri la esencia divina para verla en
un microscopio; aún más, puedes descartar la idea de Dios con analizar las
manifestaciones de ese diseño inteligente al que te referías antes? Es que… Es
que eso implicaría para vos coquetear con la fe, con la religión, con eso que
has huido durante años, ¿verdad? No hui, estoy acá contigo después de todo. Por
obligación, recuerda. Es cierto, pero también como una forma de investigación;
he aprendido mucho al presenciar tus sermones. Y yo he aprendido mucho con tus
cuestionamientos, por eso te estoy agradecido; ahora, ¿puedes aceptar que en este
plano de manifestación la muerte deviene de la única manera que puede hacerlo?
¡No!, soy científico, ¿recuerdas tú? Lo sé, pero ese terreno en el que tus
pares se están metiendo es invadir las potestades divinas. Si Dios no hubiera
querido que avancemos en esa materia… Pero ustedes no pueden decidir quién vive
más años y quiénes mueren por ser «inservible». Cuando lo dices así suena
terrible; no es ese el objetivo del transhumanismo. Pero sí será su
consecuencia; estoy seguro de que una parte de ti lo sabe. Estoy seguro de que
sabes que esa parte de mí lo sabe…
―¿Pastor? La congregación espera por su sermón. Hoy la
nave está completa desde el altar hasta la puerta.
―Enseguida voy, Graciela, termino de prepararme y salgo.
Gracias por avisar.
¿Ya ves?, la gente necesita la Palabra en sus vidas. Lo veo como también veo que necesitan cuestionar y seguir avanzando para depender menos de una fuerza invisible en lugar de las pruebas científicas. Quiero que me mires a los ojos, por favor; así, gracias: sabes perfectamente, por este reflejo que nos devuelve el espejo, que hoy es mi turno de tomar el foco, es domingo, ¿recuerdas?, mañana, en el laboratorio de la universidad podrás lucirte con tus teorías; ahora, acepta que nuestros gatitos murieron y descansan en paz, acepta que nos regalaron largas horas de felicidad y varias enseñanzas ocultas de los misterios de Dios, acepta y déjalos descansar en los brazos del Señor, ¿sí? Está bien, hoy es tu día y reconozco que tienes razón; guardaré silencio mientras das tu sermón y ya charlaremos en la noche cuando te sientes de nuevo frente a este espejo, ve con tu Dios y con tus fieles.

Sin palabras!.
ResponderBorrar¡Muchas gracias por tu lectura, Mary!
ResponderBorrar