El equilibrista
Camino por una cuerda tensa entre lo que fui: mis errores, desgracias, faltas, carencias, piedras... Y lo que puedo ser: independiente, auténtico, real, virtuoso, amado, amoroso… Y a veces hay viento y me empuja hacia los lados. Y otras empuja hacia adelante. Y otras opone resistencia. No le importa mi cuerpo. Soy una veleta sujeta a la cuerda. Quiero llegar al otro lado. Para eso camino a diario vacío, esperanzado, lleno de sueños, roto en mil pedazos que ya no puedo, ya no quiero juntar y veo volar en un vacío, una caída sin fin y me tienta a completar el despojo. Y temo, y amo, y suelto, y lloro por lo que no tengo ni soy ni puedo dar y siento escasez en lo que comparto ¿Quién quiere acompañar un equilibrista solitario, roto, vacío? A veces siento que me acerco, que en el siguiente paso tocaré tierra bajo mi pie descalzo y ya no más apenas un tramo de cáñamo trenzado Y al sonreír y sentir victorioso a...


